1.- ¿Por qué viajar al Yemen? لماذا السفر إلى اليمن؟

Recuerdo que era primavera cuando recibí un email de mi colega. Me decía que volvía  al Yemen ese verano, que repetía visita  por quinta vez. Y claro, se me encendió la bombillita del “aceite”, esa que dice ” Alerta” ….. y sin pensármelo mucho le dije aquello de ….” Me apunto tío…”.

Mi amigo vive en el norte de España con su familia. Lo conocí el verano del 2005, allí en el Yemen.

 Por aquella época  decidí tras finalizar el tercer año de  árabe en la Escuela de Idiomas,  pasar 5 semanas en un país de Oriente Medio o la Península Arábica donde habláran el árabe clásico y a ser posible que  fuera un país algo “diferente, movidito”…Y lo más  primitivo posible, con la intención de practicar un poco el árabe aprovechando la aventura que supone viajar a un sitio “de estos…”

 Me gustan los países primitivos, antiguos, pero no en el sentido peyorativo, sino primitivo en el sentido que aún en nuestros días y a pesar de la globalización  conserve su esencia, sus costumbres, su idiosincrasia, su forma tradicional de vestir….Que hubiera un cierto contraste con “nuestro mundo occidental”. ¿ Por qué….? Pues no sabría decir el motivo exacto…. las mujeres con velo, el té con cardamomo, los hombres con sus turbantes y sus armas, sus espectaculares edificios de barro, el vacío purificador del desierto, la agitación de los zocos, el qat, las “jambiyas“, el incienso de Arabia…..

Total, que lo que mas se aproximaba era El Yemen ( اليمن) o La República Yemení ( الجمهورية اليمنية) como también se denomina.  Desde siempre me había fascinado ese país, ” La Arabia Felix“. Sus gentes, su forma de vivir, sus clanes, sus guerras, y ese enorme desierto, el Rub al-Jali. Y me puse a buscar por Internet una escuela para perfeccionar el árabe, a poder ser  en la capital,  Sana´a.  Y tras algunos días, pude localizar varias escuelas, y me decidí por una de ellas. Envíe la solicitud, fui admitido, y a partir de ahí todo era esperar, conseguir el visado. Una cierta impaciencia se mezclaba con curiosidad, sobre todo por comprobar mi nivel de árabe y el ambiente que me encontraría en el  país, ya que estudiamos el árabe clásico, y luego resulta que dependiendo de  la nación o región, se habla un árabe dialectal, y como en el caso del Norte de África ( Marruecos, Libia o Túnez), sin demasiadas similudes con la lengua clásica. Total, que te esfuerzas durante años  por aprender este fascinante idioma y su caligrafía para luego no poder comunicarte con tus vecinos del sur, los marroquíes, de los cuales nos separan 14 kilómetros. Y hay que irse a Oriente Medio….No es mala excusa la verdad.

Una vez en Sana´a  en el año 2004, asistí durante más de un mes a la escuela de árabe, a dos horas diarias de clase. Elegí casí por casualidad una de la tres escuelas para aprender árabe destinada e extranjeros. Se encuentra en la parte antigua  de la capital (  صنعاء القديمة ) y se denominaba  Sana´a Institute for Arabic Language ( صنعاء معهد اللغة العربية ). Y en  mi quinta y última semana coincidí en la misma escuela con mi colega el  vasco. Este como buen vasco, se quedaría 8 semanas. Y pasar 8 semanas en Sana´a tiene “tela marinera….” por muchos motivos que luego explicaré. Paciencia.

Desde el minuto uno, como diría él, tuvimos bastante afinidad, hubo una conexión de estas que salen en los chistes, “….Se junta una andaluz, un vasco etc..”. Total, que coincidimos en Sana´a  durante 3 o 4 días y  después de clase nos dedicábamos a perdernos por el zoco, intercambiar puntos de vista sobre el país, tomar té, “flipar” con los lugareños, con sus armas, y sus largas barbas, sus armas, sus mezquitas……. Las mujeres, obviamente desaparecidas, y las que se ven, pues tapadas de los pies a la cabeza, con un vestido negro llamado “Baltu” o “ Burka” y una máscara negra, llamada “Niqab” ( نِقاب).

Y  llegó la hora de marcharme. Nos intercambiamos los correos electrónicos y con el tiempo hemos mantenido el contacto aquí en España.

Yo seguí un poco mi ritmo, viajes por Australia y fundamentalmente Oriente Medio, ( Israel, Territorios Palestinos, Siria, Jordania y Líbano) y posteriormente por Rusia ya que una vez terminado árabe, me saturé un poco del idioma y del ambiente de estos países,  y empecé a estudiar Ruso. Me seducía aprender un nuevo alfabeto…. para terminar de “volverme loco”……

 Mi amigo  viajó lo suyo por Irán y repetía cada año El Yemen. Estaba totalmente “enganchado”, le seducía tremendamente el ambiente de Arabia. Se puede decir que se ha fabricado una estructura social en el país, con amigos en varias ciudades. Es un “monstruo” el colega!

Me propuso entrar al Yemen pero por tierra,  a través de Omán, bajando por carretera bordeando uno de los desiertos más grandes y hostiles del mundo, el desierto del  Rub al- Jali ( الربع الخالي‎ ,en árabe significa,” la cuarta parte vacía….”, se refiere a la cuarta parte de la Península Arábica…..casi todo es desierto….). Con lo cual no tuvo que insistirme mucho….La aventura estaba asegurada.

 Ir al Yemen ya de por sí implica un cierto riesgo, por el fundamentalismo y por las guerras tribales por todo el territorio ( El años anterior, en un atentado suicida, 8 turistas españoles fueron asesinados, http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/03/espana/1183450002.html),  y entrar por tierra, atravesar  el desierto……pues tenía un “plus” de riesgo e incertidumbre ya que  en el Yemen nunca se sabe lo que puede pasar sin entras por tierra,  incluso si  llevas tus visados en regla. Igual  das con un  soldado de fronteras  que te dice que te falta un sello o cualquier otra cosa….y te quedas así….. sin entrar. Por un capricho y porqué esa mañana, el soldadito no ha mascado su correspondiente dosis de  Qat  y está de “mala leche”.( El Qat  قات, es una planta, un estimulante vegetal parecido al tabaco, con propiedades psicoestimulantes…el 95% de sus habitantes lo consumen….ya hablaremos de eso posteriormente….).

El 1 de Julio, nos citamos en Madrid. Reservamos hotel barato en un callejón de la Gran Vía que mas bien parecía un “putiferio”,  y allí nos volvimos a encontrar después de varios meses. A las nueve de la noche hacía 34 grados en la capital…..calorcito….aunque nada comparado con lo que se nos venía encima…. Nos dimos un paseo turístico por la Puerta del Sol y alrededores y terminamos dándonos un homenaje cenando en la Plaza Mayor como dos señores, a todo plan….Calamares, paella, vino, postre, café y puro.

Total que nos miramos como diciendónos  pero sin pronunciar una palabra: “…Macho, esta es la última comida decente que vamos hacer en las próximas 3 semanas…” Vamos, que con la mirada lo dejamos claro….Que íbamos a echar de menos la comida española….y que íbamos a pasar un poco de hambre….y se acabaron las cervecitas y el aceite de oliva. A partir de entonces, mucho té, arroz y poco más….. En el Islam el alchohol es “Haram”( حرام), prohibido, vamos, que es pecado….Aunque no todos los musulmanes son piadosos…..